La Psoriasis afecta a más de 125 millones de personas, el 2% de la población mundial.
Hay diversos tipos de psoriasis: en placas, gotas, inversa pustulosa, eritrodérmica, ungueal y atritis psoriásica.
Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque su aparición es más frecuente en el cuero cabelludo, cara, rodillas, codos, manos, pies y uñas.
Afecta a más de 125 millones de personas, el 2% de la población mundial.
Hay diversos tipos de psoriasis: en placas, en gotas, inversa, pustulosa, eritrodérmica, ungueal y artritis psoriásica.
Su ubicación más frecuente es el cuero cabelludo, cara, rodillas, codos, manos, pies y uñas.
El estrés, la estacionalidad o la ingesta de fármacos son algunos de los detonantes más comunes de los brotes de psoriasis, provocando picor, quemazón y dolor, entre otros síntomas.
Su tratamiento debe dirigirse, por un lado, a la resolución del brote agudo, para aliviar la sintomatología asociada al mismo, y por otro, a mantener la piel aliviada y libre de lesiones, consiguiendo así periodos de remisión más largos.

Utilizar productos de higiene que sean syndet con pH fisiológico y enriquecidos con activos beneficiosos para la piel como los aceites vegetales ozonizados, aclarando tras su aplicación con abundante agua templada.

Tras una higiene adecuada, aplicar una hidratación y emolencia diaria sobre la piel ligeramente humedecida para favorecer la regeneración y el alivio de la misma, disminuir la pérdida de agua transepidérmica y favorecer la hidratación cutánea.

Abrigarse bien, ya que el frío empeora la enfermedad. Pero, evitar abrigarse en exceso, utilizando prendas de fibras naturales y transpirables que favorezcan la regeneración de la piel, preferiblemente de algodón.

Evitar ambientes demasiado secos utilizando humidificadores.

Seguir una dieta saludable y equilibrada, rica en vitamina A, antioxidantes, fibra y omega 3. Evitar factores de riesgo como el consumo de grasas, tabaco y alcohol.

El sol y el agua del mar son muy beneficiosos para aliviar síntomas de la psoriasis. Utilizar siempre fotoprotectores, preferiblemente formulados con filtros físicos para minimizar el riesgo de reacciones alérgicas.
Mejoran la sintomatología y las lesiones
evitan complicaciones
PERIODOS DE REMISIÓN MÁS LARGOS
mejora la función barrera
Estimulan los mecanismos reparadores de la piel